Alternativas de Tratamiento
Para las mujeres que no presentan síntomas secundarios a la miomatosis, el tratamiento no es necesario. Para aquellas que presentan molestias de leves a moderadas, algunos analgésicos con cambios en el estilo de vida (ejercicio y dieta) pueden ser la única terapia necesaria. Estas pacientes pueden persistir con este tipo de terapia hasta la menopausia, cuando los síntomas debidos a la miomatosis frecuentemente desaparecen de forma espontánea debido a la involución natural del tumor.
Las pacientes con síntomas severos pueden optar por la histerectomía o algunas de las siguientes alternativas:
MiomectomíaEste procedimiento quirúrgico fue desarrollado con el fin de ofrecer un tratamiento que conserve el potencial reproductivo de las mujeres con deseos de embarazo. La cirugía, en la que únicamente se retira el tumor, se ha convertido en el tratamiento preferido para las mujeres que desean conservar su fertilidad. |
En general, además, este tipo de procedimiento resulta en una mayor pérdida de sangre que con la histerectomía u otros tratamientos para la miomatosis. Este tipo de sangrado durante la cirugía puede ser un factor de riesgo para el desarrollo de adherencias abdominales (bridas) las cuales, con el tiempo, pueden afectar la fertilidad de la paciente.
Estudios recientes muestran que hasta el 27% de pacientes que se someten a una miomectomía pueden requerir de una nueva miomectomía (o hasta de una histerectomía) dentro de los siguientes 10 años posteriores al tratamiento. Además, algunos miomas no pueden ser retirados mediante una miomectomía debido a su talla y posición cercana a otros órganos.
El embarazo tras una miomectomía abdominal es generalmente seguro, con un índice de ruptura de la cicatriz extremadamente bajo (aproximadamente 2 pacientes de cada 1000 embarazos).
La miomectomía laparoscópica, que es menos invasiva, algunas veces es posible (dependiendo del número y la talla de los miomas a extraer) y tiene una recuperación mucho más corta. Sin embargo, la incidencia de rutpura uterina durante el embarazo puede llegar a ser más alta.
Tratamiento HormonalLos miomas son tumores fuertemente dependiente de estrógenos (hormonas femeninas), y esta es la razón por la cual involucionan de forma natural durante la menopausia. Los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) son drogas que bloquean la producción de estrógenos, logrando de manera indirecta, la disminución del tamaño de los mismos con la subsecuente mejoría de los síntomas. El acetato de leuprolide es el fármaco más utilizado, y frecuentemente se combina con otros tipos de tratamiento, como la cirugía. |
Ablación endometrial
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Para las mujeres que no tienen más deseos de embarazos y para quienes el sangrado es el síntoma principal, una alternativa puede ser la ablación endometrial histeroscópica, la cual puede o no ser acompañada de una miomectomía por esta misma vía. En la ablación endometrial se destruye la capa interna del útero (endometrio) mediante diferentes técnicas: laser, energía termal, resección mecánica o crioterapia con balón. En general, los resultados para el sangrado producido por miomas son menos eficaces que para otros tipos de sangrados uterinos (disfuncionales), llegando la recurrencia hasta un 40%. |
Miolisis
Son tratamientos en los cuales los miomas son destruidos mediante una corriente eléctrica, laser, ultrasonido de alta frecuencia o mediante frío a través de una cirugía laparoscópica o técnicas de imagen avanzadas (resonancia magnética).
Debido a que se requiere de tecnología especial, este tipo de terapia está disponible por el momento sólo en algunos centros de investigación.
Embolización de la Arteria Uterina
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La embolización de la arteria uterina (EAU) es un procedimiento realizado mediante pequeños tubos flexibles llamados catéteres. El catéter, al ser muy pequeño (menos de 2 mm), puede colocarse directamente en la arteria uterina. Enseguida, unas muy pequeñas partículas son inyectadas a través del catéter para ocluir la arteria que alimenta al tumor. Sin sangre, el tumor muere y su tamaño disminuye considerablemente. El útero permanece intacto, lo que permite conservar el potencial reproductivo de la paciente. El procedimiento es seguro y tiene una tasa muy baja de complicaciones, mejorando los síntomas hasta en un 95% de los casos. |